miércoles, 14 de junio de 2023

CALLE MATAHACAS




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se encuentra situada en la zona Este de la ciudad histórica, quedando paralela y muy próxima a la vieja ronda de circunvalación que bordea exterior y perimetralmente toda la antigua zona de intramuros.

Su trazado comunica de forma directa la Puerta Osario con la Plaza de San Román, a la vez que une transversalmente dos importantes calles que de forma radial parten del centro de la ciudad: la calle de las Escuelas Pías y la calle Sol.

Se trata de una calle no muy alargada que está bordeada por edificaciones que en su mayoría son de uso doméstico y de tres plantas de altura.

Algunas de estas casas son de una considerable calidad arquitectónica y otras, la mayoría, de la suficiente calidad ambiental como para no desentonar en el conjunto.

Tiene exactamente 150 metros de un extremo a otro, pero unía dos calles paralelas, la calle Sol y la calle Luna. De ahí, que se conociera, irónicamente, como la calle más larga del mundo. 

Según algunas fuentes, el nombre de Matahacas vendría de "mata" y "hacas" (o "jacas"), debido a la ubicación del antiguo lugar donde se mataban los caballos y se vendía su carne. Según esta fuente, el nombre existiría desde la época de la conquista cristiana a partir de 1248. Otras fuentes consultadas no colocan origen del nombre en época tan remota, situándolo a partir de 1742, llevando el nombre al menos desde 1533 de "calle de don Lope".

Pero vayamos a una de las perpendiculares de Matahacas, a la antigua calle Luna. Poco queda de la antigua calle Luna por no decir nada. Comenzaba en el lateral de la casa palacio de los Ponce de León y llegaba hasta la antigua Puerta Osario.  No hay una explicación documentada de por qué la calle se llamaba Luna, la única noticia al respecto nos la da González de León en 1839 cuando afirma que en un antiguo repartimiento de Santa Catalina, ha encontrado citada "la casa principal de la Luna".

Agustín Sánchez-Cid y Agüero fue un escultor e imaginero de gran importancia de la primera mitad del siglo XX, a pesar de que su nombre no sea de los más conocidos de la ciudad. Nació en Sevilla en 1886 y falleció en 1955 también en su ciudad natal, dejándonos importantes obras, algunas muy conocidas. Realizó el monumento a Martínez Montañés de la Plaza del Salvador, el Cristo de San Agustín de la hermandad de San Roque realizado tras la destrucción del original en 1936 o el Nazareno de Escacena del Campo en Huelva.

Reseñable fue también su labor como restaurador, pasando por sus manos imágenes del calibre del Cristo de la Expiración ("Cachorro"), el de la Fundación (los "Negritos"), el del Calvario, el de la Buena Muerte ("Estudiantes") o el Nazareno de "el Silencio". En estas restauraciones aparecieron unas notas en el interior de las imágenes del Cristo de la Fundación y del Calvario, que sirvieron para documentar la autoría de los mismos por Andrés y Francisco de Ocampo respectivamente.

Vivió en la calle Luna en una antigua casa que quedó vacía en 1978 y derribada poco tiempo después. En ella tuvo también su taller y en la fachada de la casa colocó una pequeña imagen de la Virgen de la Luna, no sabiéndose a ciencia cierta si la advocación venía por el nombre de la calle, por la patrona de Escacena del Campo (localidad con la que tuvo mucha relación.

Tras el derribo, la pequeña imagen que se encontraba en una hornacina en el centro de la fachada fue trasladada a otro lugar, en concreto a la casa ubicada en el número 1 de la calle Mesón del Moro, en el Barrio de Santa Cruz. La imagen se encuentra en una hornacina en el zaguán de la casa, normalmente cerrado, por lo que no es posible verla con facilidad.

La "Casa de las lunas" se ubica en el número 19 de la calle Escuelas Pías y fue construida en 1913 por Juan Talavera y Heredia, uno de los grandes nombres de la arquitectura regionalista. En la misma calle, en el mismo año y de estilo muy similar, Talavera levanta otro edificio de viviendas, el número 10, precisamente la que se encuentra más retranqueada y que antes comentamos. En esta última, una placa nos recuerda el antiguo nombre de la calle.

Pero volviendo al número 19 y su "Casa de las lunas", nos detendremos en su primera planta. En ella encontramos siete balcones; dos que dan a la estrecha calle Virgen de los Gitanos y cinco a Escuelas Pías. Sobre estos balcones se pueden observar unos pequeños tondos de cerámica donde la Luna se nos muestra en diferentes fases.

En la estrechez de Virgen de los Gitanos cuesta apreciarlos, pero ahí aparecen la luna nueva y una primera fase de la luna creciente. Ya en la fachada principal, la que da a Escuelas Pías, podemos ver la Luna en sus cinco principales fases: Creciente, Cuarto Creciente; Luna Llena (en el centro), Cuarto Menguante y Luna Menguante.

Desaparecido el antiguo nombre de la calle y desaparecida también la casa de Agustín Sánche-Cid con la Virgen de la Luna, esta casa de Juan Talavera y Heredia es la única alusión al satélite terrestre en esta calle que, en un pasado, llevó su nombre.

 

martes, 13 de junio de 2023

CALLE FERIA








La calle Feria es una de las calles de mayor personalidad de la ciudad. Nace en la calle Madre María Purísima de la Cruz (Antigua Viriato) y muere en la Ronda Histórica a la altura de la calle Resolana tras un largo y recto trazado.

Debe su nombre a la feria o mercadillo de los Jueves que se celebra en ella desde el siglo XIII, siendo el más antiguo de la ciudad. En la actualidad, las aceras se llenan de pequeños puestos o paradas en las que se venden principalmente antigüedades y objetos de segunda mano, aunque en sus orígenes se ofertaban todo tipo de artículos.

La calle Feria, o la calle ancha de la Feria, como se la conocía desde antiguo, perteneció a la parroquia de Omnium Sanctorum, y debe su nombre a que en ella se celebra desde hace siglos una de las dos ferias que concedió Fernando III de Castilla a la ciudad el 18 de marzo de 1254, función heredada por el popular mercadillo de los Jueves que, a consecuencia de este hecho, es el más antiguo de cuantos se celebran en Sevilla.

A lo largo de la calle tuvo lugar en el siglo XVI el motín del pendón verde, un levantamiento popular motivado por la hambruna que sufrían sus vecinos. Fue tradicionalmente una calle de artesanos, carpinteros o pintores de primera impresión, entre los cuales aprendió el oficio el renombrado Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682), actividades por las que se seguía caracterizando la calle a mediados del siglo XIX

En 1892 nació en esta calle el torero Juan Belmonte, donde su familia tenía una quincalla, y en 1948 el músico, cantante y compositor Jesús de la Rosa Luque, uno de los fundadores del grupo de rock andaluz Triana, que dice en su tema Rock de la calle Feria: "la vida de la calle Feria la llevo muy dentro desde que nací”.

jueves, 1 de junio de 2023

CALLE CASTELAR


 

Se llamó desde tiempos antiguos calle de la Laguna debido a las acumulaciones de agua que en la zona se producían, a causa de una depresión en el terreno proveniente de un antiquísimo cauce del Guadalquivir.

En los siglos XVI y XVII era conocida como Compás de la Mancebía por ubicarse en esta zona portuaria los burdeles de la ciudad.

A mediados del siglo XVIII, se rellenó y desecó el terreno, desapareciendo la Mancebía y construyéndose una calle larga, ancha y rectilínea.

Las casas de la acera de los impares, a la derecha de las fotografías, se construyeron adosadas a la muralla, la cual se conserva en la medianera con las calles Valdés Leal y Santas Patronas.

Al fondo de las imágenes, en el cruce con la calle García de Vinuesa, se encontraba la Puerta del Arenal que fue derribada en 1864.

La calle conservó el nombre la Laguna hasta 1899, en que se rotuló como Castelar.

CALLE RODRIGO CARO


 

Se encuentra situada dentro del emblemático barrio de Santa Cruz. Recibe su nombre del humanista, historiador, religioso y poeta Rodrigo Caro, nacido en Utrera en el año 1573.

La calle enlaza dos significativas y apacibles plazas de Sevilla, la plaza de Doña Elvira y la plaza de la Alianza, ambas ubicadas dentro de los clásicos recorridos programados y frecuentados para turistas y visitantes de la ciudad.

Es una calle de muy corto recorrido que cuenta con tres tramos y un singular trazado en zig-zag, pues por dos veces se quiebra en ángulo recto a lo largo de su trayectoria.

Por su extremo más cercano a la plaza de Doña Elvira, la calle es extremadamente estrecha, sin duda una de las más acusadas en este aspecto de cuantas componen la antigua judería sevillana; mientras que en los otros dos tramos más próximos a la plaza de la Alianza los anchos van siendo algo más generosos, hasta su entrega final a la citada plaza.

Por sus reducidas dimensiones y por su carácter exclusivamente peatonal, la calle carece de aceras; y en ella se asientan a lo largo de su recorrido y a ambos lados, distintos establecimientos de comercio y de hostelería.

En su corto recorrido destaca el contraste entre la presencia de edificaciones de uso doméstico, donde predominan los colores blanco y albero, con otras de mayor porte y de tipo militar y defensivo como son los torreones y el lienzo de muralla que forman parte del recinto de los Reales Alcázares, formados por amplios paramentos de ladrillo visto.

ANTIGÜEDAD COMERCIAL: BARES ANTIGUOS

BAR LAS ESCOBAS 1386 BAR LA AURORA 1913   Lista de algunos de los bares más antiguos de la capital hispalense: 1.-Bar La Aurora (1913), call...