Es una pequeña elevación de unas decenas de metros terminada en cúpula a
la que se accede por una escalera pedregosa desde la que se divisa gran
parte del parque. Tiene una cascada de agua que desemboca en un
minúsculo estanque, dando todo el grupo una sensación de bosque
paradisíaco debido a la frondosa y diversa vegetación existente a su
alrededor gracias a la constante humedad que proporciona la caída de
agua.
Situado casi en el centro del parque, tiene a un lateral la Glorieta Hermanos Álvarez Quintero, y delante el Jardín de los Leones, frente a su entrada se encuentra el acceso a la Plaza de América.
En
el año 2005 fue restaurado el conjunto añadiéndose un túnel bajo el
monte que permite el tránsito de pequeños vehículos y personas. Ha sido muchos años, una de las atracciones del Parque más visitadas.
El ‘montecito’ (puesto que no supera la veintena de metros), tiene más de 80 años
Rodeado de una vegetación casi tropical, fue restaurado por el Ayuntamiento imprimiéndole un aspecto parecido a antaño. Lo más llamativo del "Monte Gurugú" es su mirador que existe en lo más alto desde donde se puede observar buena parte del parque. Especialmente, la Plaza de España y algunas de sus glorietas.
Su vegetación se compone de setos de pitósporos, ejemplares de pinos piñoneros, almeces de tronco liso y brusco adornando las terrazas

