Antiguamente cuando no existían cementerios municipales, junto a las Iglesias, Parroquias, Conventos, etc. podíamos ver los lugares de enterramientos. En la Plaza junto a la Iglesia de San Julián era donde se encontraba dicho cementerio.
En el 1649, en recuerdo de los allí enterrado
consecuencia de la peste que azotó a Sevilla, se decidió montar en dicha
plaza la cruz de forja que vemos en las fotos, si pero ¿cual?.
Durante la guerra civil española desapareció la antigua iglesia de
San Julián y antes que desapareciera la cruz, la hermandad del Silencio, cuya
sede se encuentra en la iglesia de San Antonio Abad, solicitó trasladar dicha
cruz para custodiarla, cosa que le fue concedida y así desde entonces la
podemos ver en el patio de entrada de la iglesia y es esta la original de la de
San Julián.
A los años, una vez reconstruida la Iglesia de San Julián y a petición popular se procedió a montar de nuevo una cruz similar a la existente en su origen.
