Las cruces de tradición
barroca presidían calles y plazas, teniendo un significado simbólico,
delimitando collaciones, conmemorando desgracias (epidemias, etc), o
simplemente sacralizando la vía pública.
Hoy día, ya no tienen esta carga simbólica, y la gran mayoría ha perdido su sitio primitivo, siendo frecuente encontrarlas en fachadas e interiores de templos.
Esta Cruz de la Plaza de Molviedro, es de forja, sobre una columna de mármol
que se encuentra encima de una escalinata. Dicha cruz recuerda la ermita que
en la Plaza de Molviedro existió, hasta que se derribó para construir la
actual Capilla de Nuestra Señora del Mayor Dolor, sede de la Hermandad de Jesús Despojado.
