Cruzando la avenida de Rodríguez Casso encontramos la Glorieta Azul, espacio ocupado por un parque infantil, en cuya entrada encontramos dos almeces. Podemos ver además, celestinas, washingtonias de tronco fino, palmeras datileras, palmeras de la suerte, un tilo , pacíficos, latanias, durantas, ciruelos japoneses, árboles del amor, aligustres, pitósporos, lantanas y nandinas.
El almez es un árbol de hoja caduca, de corteza lisa y gris, con hojas asimétricas y aserradas. Pertenece a la misma familia que el olmo y se está plantando mucho en alineaciones por las calles de la ciudad.
Podemos ver también pacíficos, a los que se les llama igualmente rosa de China o hibisco, con flores de gran tamaño que pueden ser rojas o también rosas, naranjas y amarillas.
Dejando la Glorieta Azul y bordeando una fuente en cuyos azulejos figuran escritos refranes es posible encontrar variada vegetación como: ciruelos japoneses, aligustres y fotinias, dos enormes ficus con grandes raíces superficiales. En las proximidades casuarinas, carrizos, ailantos, acantos, ruscos y algunos almeces.
Finalmente, por un bonito paseo de naranjos se alcanza la Glorieta de Benito Mas y Prat, totalmente restaurada entre los años 2002 y 2003, rectificando su trazado y colocando nuevos jarrones cerámicos y azulejería en los bancos según proyecto del arquitecto D. Juan Miguel Salado González.

