Zaragoza Restaurante, nuevo establecimiento en el centro de Sevilla. Lo han puesto en marcha Antonio Franco, el gerente del famoso restaurante Almoradux, situado en Hinojos (Huelva) y el cocinero sevillano, formado en la Escuela de Heliópolis, Jordi Palomo que ya trabajó en el mismo local cuando funcionaba como La Azotea.
Tienen tan solo 8 mesas y barra y la idea es hacer cocina de producto. Zaragoza restaurante es el nuevo establecimiento que acaba de abrir en el centro de Sevilla, en la calle del mismo nombre y en el local que ocupaba el restaurante La Azotea.
La decoración del establecimiento es luminosa y sencilla, como tratando de que esté en consonancia con lo que quieren hacer, servir buena materia prima, cocinada de manera en que sus cualidades se resalten. De hecho sobre el mostrador hay un expositor donde se colocan los productos del día.
Lo más llamativo son los cuadros que hay en las paredes obra del artista sevillano afincado en Tarifa, David Gómez. Son obras muy particulares ya que son impresiones realizadas con los pescados y mariscos que el mismo captura en el fondo del mar y que con una técnica japonesa plasma sobre papel.
El local cuenta con una barra, con bancos para sentarse y luego ocho mesas bajas. En el sitio se come a base de platos y hay una carta fija, con una veintena de propuestas a las que se unirán los fuera de carta. Así llegan pescados desde las costas de Huelva y Cádiz, fundamentalmente y una selección de carnes que les sirve la firma Ostreasur de Sevilla.
La carta tiene toques innovadores y de cocina fusión. Así, por ejemplo tienen una ensaladilla que se elabora con camarón rojo y una mayonesa aromatizada con las cabezas del marisco o unos tiraditos de atún rojo que van sobre crujiente de tomate y aceituna, aguacate y huevas de trucha. Sirven también foie micuit aromatizado con Palo Cortao, una confitura de frutas tropicales y un original caviar de vermut. Las anchoas, que traen de Santoña, también tienen un toque original ya que van sobre una crema de berenjenas asadas.
«Queremos dignificar platos que se están perdiendo como por ejemplo el salpicón», señala Jordi Palomo. Así lo elaboramos con buen marisco acompañado de una pipirrana de mango, lima, cilantro y el jugo de la cocción del producto».
Ofrecen también
chacinas como morcón o salchichón ibérico y tienen también una versión propia
del pulpo a la gallega o las alcachofas, presentadas en forma de flor y
acompañadas de huevo poché y y crema de jamón ibérico.
En cuanto a
carnes tienen retinta, cordero lechal, vaca rubia gallega y también una
carrillada de cerdo ibérico guisada con vino tinto y acompañada con chirivías,
una guarnición poco habitual. Ofrecen también picantones (pollos pequeños) que
guisan en un escabeche cítrico.
Los pescados
están siempre fuera de carta ya que depende de lo que entre en las lonjas. Las
preparaciones son a la parrilla o «la manera más adecuada para tratar la materia
prima. Vamos variando» señala Palomo.
Los postres del
establecimiento también son de elaboración propia como una tarta de queso payoyo de Villaluenga del Rosario o una crema de mango acompañada con helado casero de
hierbabuena y granizado de mojito.
Palomo destaca
que no «queremos encasillarnos en las carnes y pescados. Queremos también
prestar atención a verduras o setas cuando estén en temporada».
En cuanto a la carta de vinos, una parcela de la que se ocupa personalmente Antonio Franco, habrá amplia presencia de vinos andaluces.
Dirección: calle Zaragoza núm. 5
Teléfono: 955346655


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