En la segunda
planta está el segundo restaurante, Casa Yaki (en la planta baja, Restaurante Picantón). La comunicación entre las tres
plantas se realiza por las escaleras, que conservan el estilo del antiguo
palacio o por un ascensor. La decoración aquí es diferente aunque se mantiene
el estilo rústico con más mesas de madera, esta vez menos rústicas, y sillas de
enea, que dan un tono «casero» al espacio. Por las paredes cuadros relativos al
mundo oriental. Los platos, en todo el espacio, llevan el logotipo del grupo
Perro Viejo. En esta segunda planta hay dos lugares bien diferenciados. Por una
parte está la zona dedicada a comer, con un salón que también puede convertirse
en reservado y luego una zona con sofás y una llamativa decoración en el techo
a base de sombrillas japonesas abiertas destinada a tomar los cócteles que
serán otro de los atractivos de la casa.
La cocina llama la atención. Está completamente abierta y a vista del público. En primer plano la «robata», la parrilla típica japonesa. Es de tamaño mucho más reducida pero tiene una relación «más intensa» con el fuego.
La oferta
gastronómica de «Casa Yaki» tiene un apartado de sushis con niguiris de lomo de
atún de almadraba, salmón, corvina al ajillo o guiños a la gastronomía
sevillana como uno de presa al whisky. A la parrilla japonesa tienen pollo con
salsa Yakitori, costillas de cerdo, gambones o champiñones.
Para picar antes
no faltan las bravas con un toque coreano, los tacos, en esta ocasión
presentados sobre cogollos de lechuga y con anguila en su interior, edamames o
un risotto elaborado con quinoa en vez de arroz. En esta zona la cocina fusión
está mucho más desarrollada y se deja ver por ejemplo en un ramen (la sopa
japonesa) con un toque de chorizo casero. Para terminar propuestas como un
ceviche de frutas con sorbete, una torrija con crema de jengibre y yuza o una
tarta de queso y té Matcha.
Dirección: calle Cuna núm. 5
Teléfono: 955440035

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