El Postigo del Aceite o Arco del Postigo es una construcción que data del siglo XII, es un acceso de la antigua muralla situado junto al edificio de Correos, en el Barrio del Arenal, entre las calles Arfe y Almirantazgo, lindando con las Reales Atarazanas,
El Arco del Postigo era conocido como "La Puerta de los Barcos". Tanto las Atarazanas, construidas para el armado de barcos, como el Postigo sufrieron grandes cambios a lo largo de los años.
Varios han sido los nombres que la identificaron, como por ejemplo, la puerta de las Atarazanas, puerta de los Azacanes y hasta la puerta de las Aceitunas, hasta que finalmente se impuso el nombre con el cual se la conoce actualmente, Postigo del Aceite.
El Arco del Postigo hay que observarlo desde dentro y desde fuera de los muros. Viéndolo desde afuera se puede apreciar un maravilloso azulejo de la Piedad del Baratillo, una obra que data de los años cuarenta y que pertenece a Alfonso Chaves.
En la parte inferior del Postigo, sobre el arco, destaca una representación en piedra labrada de San Fernando, con los obispos Isidoro y Leandro y, bajo ella, una lápida que da fe de la reforma de Tortello. En el interior del arco se pueden observar los dos rieles donde se colocaban los tablones para frenar las constantes inundaciones del río.
Por dentro de los muros se encuentra la conocida como Virgencita del Postigo o la Pura y Limpia (véase etiqueta dedicada a las capillas, la Capilla de la Pura y Limpia), que se encuentra en constante exposición devocional.
Esta antigua puerta de la ciudad se encuentra en un alegre barrio portuario y permite, desde el río, el acceso a la zona de los monumentos más importantes de la ciudad.
Gran parte de la muralla que rodeaba fue destruida en el siglo XIX, debido a la expansión de la ciudad.



No hay comentarios:
Publicar un comentario