Eran las 20:30 aproximadamente (28 de febrero 1983) cuando llega a la calle Placentines el cortejo de los Estudiantes, que trasladaba las imágenes a la Anunciación para los cultos. El Cristo figura sobre unas andas llevadas por seis cofrades. Una abrazadera de la parte derecha se desprende, dando lugar a uno de los sucesos más tristes de la memoria reciente de las cofradías de Sevilla.
Los testigos hablan de un ruido escalofriante como consecuencia del golpe de la cruz contra el suelo. Escenas de dolor en plena calle: "¡Mi Cristo, mi Cristo...!. Mientras unos hermanos se acercan a la talla para ayudar en lo que fuera necesario, otros abren un círculo en torno a Él en busca de otras posibles piezas desprendidas. El hermano que desfila tras la cruz se quita la gabardina, envuelve la cabeza en ella y la coloca sobre el crucificado. A toda prisa toman un itinerario alternativo para llegar a la Anunciación cuanto antes: Francos, Plaza del Pan, Lineros, Puente y Pellón y la Encarnación.
La Junta de Gobierno localiza a los especialistas para que valoren el estado de la talla. El profesor Juan Cordero, entonces decano de la cercana facultad de Bellas Artes, es una de los primeros expertos en verlo. Cordero llama a los secretarios de la facultad, los imagineros Ricardo Comas y Juan Abascal.
Además del desprendimiento de la testa, donde uno de los rizos había sufrido una rozadura, la imagen había perdido el dedo meñique de la mano derecha y el corazón de la izquierda. Se había partido la cruz a la altura de la cruceta. Con todo, desde el principio los especialistas se dan cuenta de que todo se puede reintegrar perfe3ctamente. El médico José María Gutiérrez, encargado de realizar un reportaje gráfico, descubre con la antorcha de su cámara un papel en el interior de la cabeza del Señor. Un documento de puño y letra de Juan de mesa que certifica la autoría: "Ego feci Joannes de Mesa 1620".
Los especialistas argumentan que el suceso era completamente imprevisible. La junta entre el tronco y la cabeza no tenía ningún elemento de sujeción. La unión se había hecho mediante colas. Eso sí, esa sutura presentaba una capa de polvo antigua, lo que indica que el accidente podría haber tenido lugar en cualquier momento
La madrugada del 1 de marzo, una furgoneta de mudanzas "González de la Serna" traslada definitivamente la imagen desde la Anunciación a la sala capitular de los Estudiantes, en la antigua Fábrica de Tabacos. Desde ese momento se prohíben todas las visitas a la estancia. El decano de Bellas Artes se encarga de crear una comisión de restauración, pero pretende hacer las cosas despacio y sobre seguro. El Cristo no podrá procesionar esa Semana Santa.
El Cabildo de la Catedral había ofrecido a los Estudiantes el famoso Cristo de la Clemencia para que sustituyera al de la Buena Muerte, como también hizo la Hiniesta. La Hermandad agradece tales gestos pero no lo estima oportuno. El 29 de marzo sale la cofradía con el palio de la Angustia como único paso.
Varios hermanos se quedan con el Señor durante la estación de penitencia en la sala capitular. En el cortejo, ocho nazarenos con cirios apagados, la presidencia y los manigueteros sin paso. Por propia iniciativa de ellos, se separan dejando libre un lugar de respeto. Guardan el hueco del paso de Cristo. Por el Postigo, la saetera Angelita Iruela, que tenía pensado cantarle al hueco, dirige su oración hecha cante a la Virgen: "deja que vaya contigo, Cristo de la Buena Muerte, por el Arco del Postigo, que es donde aprendí a quererte".
Llegada la cofradía al palquillo, el entonces presidente del consejo, José Sánchez Dubé y los cargos allí presentes se levantan ante el hueco en señal de respeto. A la salida de la Catedral, un policía nacional pide a un penitente que rece por los artificieros víctimas de una bomba pocos días antes en San Sebastián. Ya en la Universidad la escolta de policías de la Virgen de la Angustia también piden a la junta rezar ante el crucificado de la Buena Muerte por sus compañeros. La Hermandad permite a los policías entrar en la sala capitular para orar ante el Cristo roto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario