En la construcción, como era habitual en la arquitectura gótica, se empleó la piedra como principal material de construcción. La catedral está construida con piedra de más de 20 canteras, siendo la mayoritaria una calcarenita fosilífera de grano grueso procedente de las canteras de la sierra de San Cristóbal del Puerto de Santa María. Le sigue en orden de importancia una roca caliza fosilífera de grano más fino procedente de Espera, usada sobre todo en los elementos intercalados con la anterior piedra en las cresterías y como principal elemento de construcción en los Archivos que se añadieron en la fachada sur de la catedral en 1918. También se trajeron rocas de Puerto Real, Estepa, Utrera, Morón de la Frontera y otros lugares para zócalos, tracerías, restauraciones, etcétera. Las portadas de la Concepción y del Príncipe fueron realizadas a finales del siglo xix y principios del siglo xx con piedra de Monóvar.
La Giralda (véase entrada La Giralda)
El patio de los Naranjos era primitivamente el patio de las abluciones de la mezquita almohade. Su forma es rectangular, midiendo 43 m por 81 m. Los lados menores estaban originalmente constituidos por siete arcos gemelos y los mayores contaban con trece arcos, formando dos tandas de seis con un gran arco central. Desde la calle, se accede a su interior a través de la puerta del Perdón que está decorada con yeserías renacentistas realizadas por Bartolomé López en 1522. Las hojas de la puerta son de madera revestida de bronce y están decoradas con lacerías, sobresalen los dos aldabones de bronce fundido y cincelados. Es una importante obra almohade del siglo xii. En el centro del patio se alza una fuente cuya taza superior es visigoda.
Las obras de construcción se realizaron entre 1172 y 1186. Inicialmente se utilizó para las actividades típicas de los patios de abluciones musulmanes (sahn). Tras la conquista de Sevilla por los cristianos en 1248, se empleó para diversas actividades: cementerio, celebración de las ferias anuales de la ciudad y lugar de predicación. En la actualidad, el patio de los Naranjos es uno de los anexos más importantes de la catedral de Sevilla y está totalmente integrado en ella. A lo largo de los siglos ha sufrido varias modificaciones significativas como la de 1618, cuando se derribó el ala oeste para construir la Iglesia del Sagrario. A partir del siglo xv fue perdiendo poco a poco su connotación cultural, siendo hoy un recinto sin actividades religiosas.
La Iglesia del Sagrario es un templo integrado en la catedral, comenzada a construir por Cristóbal de Rojas, Alonso de Vandelvira y Miguel de Zumárraga en junio de 1618 en estilo barroco. Se encuentra ocupando la galería oeste del patio de los Naranjos, tiene planta de cruz latina y el crucero está cubierto por una bóveda con linterna. Consta de cuatro puertas: dos por el patio de los Naranjos, una desde el interior de la catedral y otra que da directamente al exterior. Su interior está ricamente decorado, destacando el retablo mayor, la estructura fue realizada por Francisco Dionisio de Ribas y las tallas por Pedro Roldán.
El exterior presenta tres portadas en la fachada de los pies, una en cada brazo del crucero y dos en la cabecera, también presenta otra puerta que da al patio de los naranjos, denominada del lagarto y otra que comunica con la iglesia del sagrario y finalmente la Puerta del Perdón que es la puerta de acceso al patio de los Naranjos desde la calle de los Alemanes:
Portada del Bautismo: es la situada más a la izquierda, fue construida en el siglo xv, el tímpano se encuentra decorada con la representación del relieve del Bautizo de Cristo, obra realizada por el taller de Lorenzo Mercadante de Bretaña, es de estilo gótico con arquivoltas apuntadas adornadas con tracerías, también se encuentran esculturas de los obispos de Sevilla, San Leandro y San Isidoro, de Santa Justa y Rufina, obras directas de Lorenzo Mercadante, y una serie de ángeles y profetas debidos a Pedro Millán.
Portada de la Asunción: es la situada en el centro de la fachada y permaneció sin realizarse hasta el siglo xix, cuando el Cardenal Cienfuegos y Jovellanos encargó su decoración escultórica, entre la que destacan las figuras de los apóstoles, ejecutadas por Ricardo Bellver entre 1877 y 1898.
Portada de San Miguel o del Nacimiento: llamada así, ya que en la portada se incluye la representación del Nacimiento de Cristo. Fue construida en el siglo xv y se encuentra decorada con esculturas de terracota entre las que destacan las de San Laureano, San Hermenegildo y los cuatro evangelistas, ejecutados por Lorenzo Mercadante de Bretaña y su discípulo Pedro Millán. Es la vía por la que acceden las procesiones de Semana Santa al templo catedralicio en su recorrido por la carrera oficial.
Puerta de San Cristóbal o del Príncipe: (1887-1895), es la que coincide con el crucero sur, fue proyectada por Adolfo Fernández Casanova y terminada en 1917, aunque su primer diseño fue realizado por el arquitecto Demetrio de los Ríos en 1866. Delante de esta puerta, está situada una réplica del «Giraldillo».
Puerta de la Concepción: (1895-1927), está situada en la parte norte del crucero que se abre sobre el patio de los Naranjos, también el diseño fue realizado por Demetrio de los Ríos y proyectada y finalizada por Adolfo Fernández Casanova en 1895, fue construida imitando el estilo gótico para armonizar con el resto del edificio.
Puerta del Lagarto: comunica con la parte cubierta del patio de los Naranjos, cuya galería también recibe este mismo nombre por un lagarto colgado del techo con motivo de un antiguo exvoto, es la de más simple decoración.
Puerta del Sagrario: da acceso desde dentro de la catedral a la iglesia del Sagrario, realizada por Pedro Sánchez Falconete en el último tercio del siglo xvii. Está enmarcada por unas columnas de orden corintio y en la parte alta se encuentra una escultura representando a San Fernando, a un lado Santa Justa con San Isidoro y al otro lado Santa Rufina con San Leandro.
Puerta del Perdón: con este nombre se conoce a la puerta de acceso al patio de los Naranjos desde la calle de los Alemanes, no es propiamente una puerta de la catedral, pero sí fue la entrada a la mezquita almohade en el siglo xii. De aquella época se conserva un arco apuntado de herradura y las puertas de bronce, decoradas con lacerías, atauriques e inscripciones cúficas que repiten dos versículos del Corán "El poder pertenece a Alá" y "La eternidad es de Alá". A principios del siglo xvi se realizaron obras, decorando la fachada con esculturas de terracota del escultor Miguel Perrín, destacando el gran relieve de la Expulsión de los mercaderes sobre el arco de entrada. Los ornamentos en yesería fueron hechos por Bartolomé López.
Puerta de Palos: también llamada Puerta de la Adoración de los Magos, por el relieve con este tema que se encuentra en su tímpano, modelado por Miguel Perrin hacia 1520. El nombre de «Palos» es más popular, y se debe a las rejas de madera que la separan de antiguas dependencias del cabildo catedralicio.
Puerta de Campanillas: nombrado así porque en la época de su construcción era desde donde se tocaban las campanillas para llamar a los obreros. Las esculturas renacentistas, así como el relieve del tímpano que representa La entrada de Cristo a Jerusalén, fueron realizados por Miguel Perrin a principios del siglo xvi.


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