Templo situado en la plaza del mismo nombre. El edificio actual fue terminado a comienzos del siglo XVIII.
Se hicieron obras para cambiar la orientación del templo, colocar un altar mayor, hacer una capilla para la Virgen de las Aguas y crear un coro capitular próximo al presbiterio. Debido al rango colegial de este templo, el coro llegó a contar con una sillería de madera, un facistol y un órgano. Entre 1512 y 1514 se realizó un nuevo coro. No obstante, el órgano seguía siendo antiguo por lo que en 1581 le encargaron uno a Jerónimo de León. A causa del fallecimiento de Jerónimo, el órgano debió ser concluido en 1589 por Diego de Sanforte. Entre mediados del siglo XVI y el siglo XIX este templo fue un importante centro de interpretación de música sacra.
En el siglo XVII el templo se encontraba muy deteriorado por el paso del tiempo y en 1671 se derribó para comenzar su reconstrucción. El diseño de las fachadas fue realizado en 1682 por el arquitecto de la catedral granadino. José Granados de la Barrera. La ejecución de dicho proyecto fue encomendada a Francisco Gómez Sentién, que falleció antes de finalizarlos. Le sucedió en 1696 Leonardo de Figueroa, que efectuó el cerramiento de las bóvedas, la construcción de la cúpula y la decoración arquitectónica del interior. Estas tareas se finalizaron en 1712.
En el campanario se distinguen tres zonas: la base se corresponde con el antiguo alminar, la parte intermedia fue realizada en el siglo XIV y la parte superior actual fue realizada por Leonardo de Figueroa entre 1718 y 1719.
En el siglo XIX la legislación en lo referente a la iglesia cambió y en 1852 este templo dejó de ser una colegiata para pasar a ser una parroquia. No obstante, ha mantenido el nombre de colegial.
En 2003 volvería a ser sometida a un profundo trabajo de
restauración, dirigido por el arquitecto Fernando Mendoza Castells que
finalizó a principios de 2008 devolviendo al templo parte de su
esplendor. El edificio se reinaguró el 22 de octubre de 2008 con la
presencia del rey Juan Carlos I, el arzobispo Carlos Amigo Vallejo, el alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín y el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves
Detrás del retablo mayor cuenta con un pequeño museo, donde se exponen pinturas (mayormente, de la escuela sevillana del siglo XVII) y otros objetos artísticos.
Se trata de una iglesia barroca, aunque la fachada principal, que da a la plaza del Salvador, tiene una influencia manierista.
En su interior está proyectada como un gran salón rectangular. Hay pilares con columnas endosadas que sostienen bóvedas a gran altura. Es la única iglesia de la región con estas características. En la cabecera de la nave central las columnas tienen una tracería en la que se incluyen símbolos eucarísticos, castillos y leones. También tienen los capiteles dorados.
La cúpula es de tambor y tiene una planta octogonal. La base tiene ventanales y está coronada por una linterna.
En su interior se encuentran un total de 14 retablos.



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