La primera estancia a la que se accede desde el flanco este es la denominada salón de los Frescos o de las Vidrieras, de forma rectangular, debe su nombre a los murales con el Triunfo de las Cuatro Estaciones que decoran sus paramentos; se cubre con un artesonado mudéjar de par y nudillo. Desde esta sala se accede a un pasillo en forma de L, seccionado de otra estancia que accede, por uno de sus extremos, a la galería que se abre sobre el Jardín Chico y por el otro a las salas que conforman la crujía norte de dicho patio: Los denominadas salón de fumar y comedor. La primera, de forma cuadrada, se cubre con artesonado mudéjar. El comedor constituye una estancia rectangular que se cubre con un artesonado mudéjar y aparece presidida por una chimenea de piedra negra que procede de la desaparecida biblioteca del palacio.
Desde el extremo occidental del comedor se accede al Salón del Torreón. Esta estancia funciona como espacio de distribución; se comunica, hacia el oeste, con las estancias que comprenden la logia oeste, hacia el este con el Comedor y hacia el sur con la galería que se abre al Jardín Grande y las estancias que construyen el flanco oeste del patio principal. Su techo se eleva a gran altura cubriéndose con un artesonado de planta octogonal, sobre pechinas. En uno de sus frentes se adosa una chimenea de mármol rojo y negro. Por la esquina noroeste del Torreón se accede a la Librería, estancia cuadrangular, desde la que, a su vez, se pasa al Salón de Retratos Este.
El flanco oeste del patio principal comprende una crujía, dividida en tres estancias, a la que se trasdosa la galería superior que se abre al Jardín Grande. Estas estancias, comunicadas entre sí son el salón Oviedo -cuyo nombre alude al arquitecto Juan de Oviedo (1565-1625), a cuyas trazas corresponden las yeserías del techo-, el Salón Pacheco, con un techo pintado por Francisco Pacheco, cuyo tema central es la Apoteosis de Hércules y el Gabinete, estancia cuadrada de techo pintado que completa esta crujía, presidida por una chimenea con placas de porcelana de Sévres.
En el resto de la parcela se desarrollan el denominado Jardín Chico y el Jardín Grande.
El Jardín Chico ocupa el sector oriental. A él se accede desde el salón del Pretorio, a través de una galería, denominada corredor de Zaquizamí; este corredor se abre al jardín con una arcada de tres vanos -de arcos de medio punto sobre columnas de mármol cubierta con un alfarje de casetones. Desde este espacio se accede, por su frente sur a las dependencias privadas que ocupan el cuerpo que da fachada a la plaza de Pilatos; en el extremo opuesto el corredor se prolonga -y también el techo de alfarje-, quedando anexo el Salón Dorado. Este recinto, de dimensiones cuadradas, penetra en los jardines como un volumen cúbico coronado por una terraza; se cubre con un techo de casetones; en cada uno de sus paramentos se abre un hueco, albergando uno de ellos una reja plateresca.
El Jardín Chico constituye un espacio abierto delimitado por las fachadas del palacio, el muro de cerramiento hacia la calle Imperial y el muro medianero con las edificaciones que dan a la calle Medinaceli. Las trazas de este jardín se ajustan a un diseño geométrico de muros y parterres en los que se intercalan elementos clásicos, como columnas y estatuas. Se estructura en tres ámbitos de estilo y composición diferentes. El primero, rectangular, se dispone frente al corredor de Zaquizamí. Entre este ámbito y el siguiente discurre una alberca en uno de cuyos extremos se ubica una estatua de bronce. El segundo ámbito está formado por dos terrazas rectangulares dispuestas a distinta altura; la terraza superior se estructura en 4 parterres, ubicándose en el centro una estatua sobre columna. El tercer recinto se conforma con una sucesión de arriates que siguen un trazado geométrico cerrado, definiendo una glorieta central. Desde el extremo noroeste de este recinto se accede a una escalera que sube a las terrazas escalonadas que conforman la cubierta de las construcciones comprendidas entre la calle Imperial y las crujías perimetrales del patio principal.
En el extremo opuesto del edificio se desarrolla el denominado Jardín Grande o de las Logias, un recinto de forma rectangular que se ordena siguiendo un trazado geométrico unitario. Sus ejes principales se rematan con sendas logias en los lados norte, oeste y sur, donde se exponen una variada muestra de esculturas clásicas. Su realización original se debe al arquitecto italiano Benvenuto Tortello. El eje del jardín queda marcado por una fuente de mármol sobre pila octogonal, cubierta por una estructura metálica. El resto se completa con una trama reticular de parterres rectangulares.
Al jardín se accede desde una galería en L, de dos plantas, de arcos de medio punto sobre columnas de mármol. Enfrentada a esta galería se abre la logia oeste, también denominada Cenador. Es un cuerpo de una planta que se abre al jardín con una arcada de tres vanos -de arcos de medio punto que apoyan sobre columnas de mármol elevadas sobre un plinto prismático-. En los paramentos se abren dos órdenes de hornacinas que albergan una serie de bustos y estatuas. Desde este ámbito se accede a un pequeño recinto previo al denominado Patio de las Tortugas. Desde este espacio parte una escalera que sube a una galería que se va plegando a la medianera, formando como un balcón al jardín.
El segundo eje del jardín se remata en ambos extremos por sendas logias, de dos plantas. La logia norte, de dos crujías en las que se distribuyen seis estancias, presenta una fachada al jardín en la que se abre un cuerpo central de arcadas sobre columnas de mármol, en dos plantas; el conjunto se remata superiormente con un pretil. En planta baja, el centro de la logia lo ocupa una fuente circular de cerámica vidriada, enrasada con el pavimento. En los paramentos se reproduce, como en la logia oeste el ritmo de las arcadas, abriéndose huecos y hornacinas de dimensiones y contenido similares.
En la planta alta se conservan, en sus salas, importantes pinturas que datan de los siglos XVI al XIX, si bien la más importante, Piedad de Úbeda de Sebastiano del Pombo de 1539, no se halla aquí ya que está depositada en préstamo en el Museo del Prado. Se exhibía en la Sala del Torreón.
En la sala situada en el ala izquierda del Torreón se puede observar su techo con los frescos realizados por el pintor Francisco Pacheco entre 1603 y 1604 que realzan la apoteosis de Hércules; y en la sala que sigue a la del Torreón hay una pequeñita pintura sobre cobre de la serie de Tauromaquia de Francisco de Goya, en la que se ve el arrastre de un toro; también conserva un bodegón de Giuseppe Recco (en el comedor), así como una tabla que representa a la Magdalena pintada en el siglo xvi (sala que antecede al archivo); en el archivo se encuentran tres obras del pintor Lucas Jordán.
Como la mayoría de estos centenarios edificios también posee una capilla, de estilo gótico con decoración mudéjar plagada de antigüedades y numerosos manuscritos.
A través de todo el edificio se puede sentir lo influenciado que estuvo su hacedor y gran admirador que fue de otros estilos por sus yeserías y bajorrelieves representativos de hechos de la antigüedad mezclado con una preciosa azulejería.
Está considerado como el mejor edificio nobiliario andaluz constituyendo un ejemplo de la arquitectura sevillana del siglo xvi.
En la actualidad es residencia permanente de los duques de Medinaceli.
El origen de su nombre, Casa de Pilatos, proviene de un Vía Crucis que se comenzó a celebrar en la ciudad en la década de 1520 (se conservan los azulejos que representan cada una de las estaciones a lo largo del mismo). Al principio comenzó a celebrarse en el interior de la capilla dentro de la propia casa. En 1529, debido a que el número de personas para realizar la estación de penitencia había crecido tanto que decidieron empezarla junto a la puerta del edificio en lo que vino a considerarse la primera estación siendo finalizada en el templete de la Cruz del Campo, y siguiendo los sucesos de Cristo. Joaquín González Moreno, archivero de la Casa de Pilatos y conservador del Palacio durante más de 30 años, fue la persona que recuperó esta tradición al localizar la documentación que sobre este hecho existía en el archivo de Medinaceli de Madrid y restablecer en 1971 el Vía Crucis de la Cruz del Campo, que durante el siglo xvi sería el germen de la Semana Santa en Sevilla.
En la Casa de Pilatos se han rodado varias películas, entre las que destacan 4 superproducciones de Hollywood. En 1962 se rodaron en el palacio escenas de la mítica superproducción Lawrence de Arabia, ganadora de 7 Oscar. En 1992 el director Ridley Scott rodó aquí parte de la película 1492: La conquista del paraíso. Este director volvería a repetir en 2005 al rodar escenas para El reino de los cielos.
A finales de 2009, Tom Cruise y Cameron Díaz grabaron en el palacio escenas de la película Knight and Day.
El patio principal y alguna de las alcobas de la Casa de Pilatos también sirvieron de escenario en 2017 para la serie de televisión La peste, que fue dirigida por Alberto Rodríguez y estrenada por Movistar+ .
También se rodó aquí parte del episodio Mou Mou (2022) de la quinta temporada de la serie The Crown, de Neflitx.
En 2018, se creó una asociación que engloba a las principales casas-palacios privadas de la ciudad de Sevilla y al hospital de la Caridad, para tratar de realizar una oferta conjunta desde el punto de vista turístico. Los inmuebles adheridos son la Casa Pilatos, el palacio de Dueñas, el Hospital de la Caridad y la Casa Salinas.

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