Situado en la calle Guzmán el Bueno, albergará un hotel de dos estrellas. Urbanismo ha dado el visto bueno al cambio de uso y al proyecto planteado para esta mansión, levantada hacia 1560, que ha sufrido sucesivas reformas en 1654 y en 1856 como consta en el dintel de la entrada.
Ahora tendrá que sumar una nueva fecha. La intención es
crear un alojamiento de dos estrellas con capacidad para quince habitaciones y
propone la conservación de todos los elementos, pues el nivel de protección de la finca es
parecido al de los grandes monumentos.
Se trata de una casa con alto valor patrimonial con orígenes en el siglo XVI. En 1560 se produce la transformación renacentista, lo que aparece recogido en la portada de mármol que decora la fachada de la casa. En 1654, casi un siglo más tarde, se producen nuevas reformas en el inmueble.
Otras reformas menores en el mobiliario se hacen en el siglo XVIII, cuando perviven algunos emplomados y cristales de una de las ventanas de la casa vinculada con la zona de servicio.
Durante el siglo XIX, se produjo una importante remodelación de la casa con nuevos paños cerámicos, suelos, artesonados y carpinterías que cambiaron el aspecto del inmueble. Muchos de estos materiales fueron fabricados especialmente para la casa.
La casa fue comprada por Félix Moreno Ardanuy, abuelo del último propietario, en 1943. Su hijo, Félix Moreno de la Cova (1911-1999), ingeniero agrónomo, fue alcalde de Sevilla, casado con Carmen Maestre y Lasso de la Vega.
Heredaron la casa dos hermanas suyas, Serafina y Enriqueta Moreno de la Cova. El último propietario, que no llegó a vivir en la casa, ha sido Félix Moreno de la Cova Maestre, casado con Isabel de Solís Beaumont Martínez Campos.
Consta de un amplio apeadero semicubierto, con caballerizas, que da paso al patio a través de su primera crujía. El patio principal, cuenta con galerías en sus cuatro frentes. En planta baja, con arquerías, de arcos semicirculares sobre columnas con pilastras y friso decorados con yeserías; en la alta, con balcones separados por pilastras.
La escalera, de dos tramos se sitúa en el ángulo inferior derecho del patio. La casa consta básicamente de dos plantas, con una tercera en parte de la crujía de fachada y sobre una de las crujías interiores del patio.
La fachada posee una espléndida portada de mármol del siglo XVI,
flanqueada por columnas jónicas sobre pedestales, con los fustes decorados con
motivos vegetales; sobre el dintel, una serie de ménsulas recogen el vuelo del
balcón principal. Está rematada por una fuerte cornisa que recibe el alero del
tejado.

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