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Esta pequeña capilla (sólo tiene 42 metros cuadrados) tiene una columna de jaspe rosa en el centro que simboliza el pilar donde Cristo fue atado para sufrir torturas en el original Palacio de Pilatos en Jerusalem.
Al fondo hay un altar decorado en azulejos de tonos verdes y marrones sobre el que se encuentra una estatua del Buen Pastor, una obra escultórica del siglo IV de origen paleocristiano.
La Capilla de la Flagelación es la única estancia del palacio realizada en un estilo claramente gótico, pues el cristianismo identificaba a este estilo arquitectónico (arcos ojivales y bóvedas de crucería especialmente) con la religiosidad y el acercamiento al reino de los cielos.
En el cruce de las aristas de la bóveda están representados los escudos de las distintas casas de la familia ducal. En las ménsulas, aunque deterioradas, hay unas pequeñas representaciones de ángeles en distintos colores.
Es la estancia más antigua del palacio, la que más se acerca al estilo mudéjar. Aunque la bóveda, es típicamente gótica, conserva el único zócalo de azulejos del palacio y uno de los pocos de Sevilla, realizados con la técnica de la cuerda seca.
El centro de la estancia está ocupado por una columna de mármol de algo más de un metro de alto que guarda, en su interior, según la tradición popular, un pequeño fragmento de la auténtica columna a la que Jesucristo fue atado para ser flagelado. También se afirma que el resto de la estancia imita el lugar del palacio de Pilatos en el que se produjo este hecho.
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