Arquitectónicamente constituye un templo de estilo gótico-mudéjar. Sería fundado durante el siglo XIII, aunque sus restos más antiguos datan del XIV; posteriormente sería remodelado en los siglos XVIII y XIX.
El templo fue construido en el siglo XIV, en estilo gótico-mudéjar, pero las posteriores reformas de los siglos XVIII y XIX alteraron bastante el estilo primitivo de la iglesia.
En su concepción inicial el templo contaba con las tres naves habituales de las iglesias de la época. No obstante, las reformas y ampliaciones a que fue sometida han dado como consecuencia transformaciones de gran entidad, entre las que destacan la ampliación de dos nuevas naves laterales hasta llegar a las cinco actuales y la creación de varias capillas, dando todo ello lugar a un templo de planta irregular.
Se trata de un templo con cinco naves, separadas por pilares cuadrangulares que sostienen arcos apuntados sobre los que apoyan las cubiertas, en forma de artesa con tirantas en la nave central y de colgadizo en las laterales; con Capilla Mayor cuadrada y coro a los pies. Presenta bóveda de media naranja sobre pechinas sobre el presbiterio y sillería del coro barroca del siglo XVIII, obra de Juan Leonardo.
Destaca el retablo mayor, que se encuentra compuesto por banco, dos cuerpos y ático, la arquitectura y estructura del mismo fue contratado por Martínez Montañés en 1632 que inició las obras en 1632. El tabernáculo había sido realizada con anterioridad, en 1625, por Diego López Bueno. En 1638 se encontraban terminados los tres cuerpos del retablo. Posteriormente, por controversia sobre la tasación del trabajo, Montañés abandonó las obras que quedaron paralizadas.
En septiembre de 1645, asumió el encargo Felipe de Ribas, que trabajó en él durante tres años y que posteriormente cedió a su hermano Francisco Dionisio, a quienes corresponden la ejecución de las esculturas del crucificado, san Lorenzo y los ángeles, obra de los hermanos Felipe y Francisco Dioniso de Ribas, realizadas en 1652.
El Sagrario es obra de Diego López Bueno de 1625 y cuenta en el primer cuerpo con pinturas de Francisco Pacheco. A ambos lados del retablo mayor se encuentran pinturas realizadas por Juan de Uceda y Francisco Pimentel. La capilla de la Concepción se encuentra presidida por un retablo realizado por Francisco Pacheco en 1652.
En un retablo lateral junto a la capilla del Cristo de las Fatigas, se encuentra una imagen de San Lorenzo, atribuida a Martínez Montañés, que habría realizado como parte de su trabajo del altar mayor y que el profesor Hernández Díaz, data en 1639. La única constancia documental de la autoría sería el finiquito del contrato del citado retablo en el que se menciona de manera poco precisa que Montañés "tan solalmente del dicho retablo hizo ensamblado y talla".


No hay comentarios:
Publicar un comentario