
Esta iglesia formaba parte del antiguo Convento de los Terceros Franciscanos, un amplio edificio que después de la desamortización de Mendizábal pasó a ser primero cuartel, y en 1952 Colegio de los Padres Escolapios.
Aquel antiguo convento, al que luego se le unió el inmueble contiguo que fuera palacio de la poderosa familia Ponce de León, duques de Arcos y de Osuna, ha sufrido distintas transformaciones por los diversos usos a que se ha dedicado, conservando, no obstante la iglesia, el uso para el que originariamente fue concebido.
A un lado de esta portada se levanta la espadaña, muy esbelta y de dos cuerpos de campanas; su imagen es fácilmente visible y reconocible desde la contigua plaza Ponce de León.
La planta de la iglesia es de cruz latina, de una sola nave muy elevada que cuenta con cinco tramos y cúpula sobre el crucero. A ambos lados de esta nave se abren capillas laterales, y a los pies del templo un amplio coro alto que abarca dos tramos de nave sirve de tránsito entre el exterior y el cuerpo principal de la iglesia. El rasgo más interesante del sotocoro está en las yeserías que cubren toda la superficie de sus bóvedas, realizadas con trazos muy claros y motivos voluminosos (vegetales, ángeles portadores de guirnaldas, frutos, etc.) en torno a un anagrama mariano.
La nave de la iglesia presenta en su interior un inusual alzado con tres alturas superpuestas. En la primera de ellas encontramos los accesos a las capillas laterales a través de arcos de medio punto entre pilastras pareadas lisas; en la segunda, las pilastras incorporan, a modo de basa y capitel, motivos vegetales de gran desarrollo y entre ellas se abren vanos que comunican con las capillas en altura, decorados con antepechos de madera tallada, dorada y policromada; y finalmente en la tercera, separada por una cornisa de dentellones, y tras un antepecho, se encuentran grandes ventanales.
En el lado del Evangelio, a través de un arco abierto en el sotocoro se accede a la capilla de los Santos Reyes, con decoración pictórica de bustos de santos como Santa Isabel de Portugal, Santa Blanca de Francia, San Luis Rey o San Fernando, todas del siglo XVIII.
Contigua a la anterior, la capilla Sacramental, cuyas rejas contienen una inscripción eucarística, ofrece también pinturas murales: óvalos con santos de la Orden Tercera rodeados de decoración que imita labores de yeserías en los arcos de ingreso y yeserías fingidas, complicadas grecas, frisos y festones, los Padres de la Iglesia y el escudo de la Orden en la bóveda.
La sacristía se ubica en paralelo a la nave de la iglesia. Es de planta rectangular y se cubre con bóveda de cañón con lunetos. Conserva una cajonera adaptada a su perfil, una mesa poligonal de mármoles con interesantes azulejos alrededor de su pie y dos aguamaniles, también de mármoles, empotrados en la pared.
El retablo mayor es obra de Dioniso de Ribas y presenta banco, dos cuerpos y tres calles divididas por columnas salomónicas. Preside el ático un relieve de la Orden Tercera de San Francisco, y en la parte inferior el grupo escultórico que representa a la "Santa Cena", siendo la escultura de Cristo obra de Sebastián Santos Rojas de 1995 y la de los apóstoles de Luis Ortega Bru, realizados entre 1975 y 1982.
Entre las tallas marianas destaca la de Nuestra Señora del Subterráneo, situada en el crucero izquierdo en su retablo homónimo del siglo XVIII; la imagen se cree obra de Juan de Astorga. Otra imagen notable es la de la Virgen de la Encarnación, la titular de gloria de la Hermandad de la Cena, obra que se data en el siglo XVII y que está atribuida a Juan de Mesa. Y se citan dos más: La Virgen de la Paz, que se encuentra en una hornacina lateral dentro de la capilla Sacramental, y una Inmaculada, que generalmente preside el retablo central de esta misma capilla.
Otras importantes imágenes de gran valor pueden verse a lo largo de esta iglesia. Entre ellas destaca el denominado Cristo de la Buena Muerte, un Crucificado que se data en las primeras décadas del siglo XVIII, de tamaño natural, y que se muestra sujeto a la cruz con cuatro clavos.

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